www.stadlerselecciona.com 3 Introducción 1 En Brasil En México Colombia La implementación de sistemas de logística reversa para envases plásticos, formalizada mediante el Decreto 12.688 de 2025, establece objetivos progresivos de recogida y reciclaje, alcanzando el 50% en 2040. Este marco incorpora además criterios técnicos como índices de reciclabilidad, lo que implica que no solo se deberá recuperar el material, sino hacerlo en condiciones que permitan su reutilización efectiva en aplicaciones industriales. El Acuerdo Nacional para la Nueva Economía del Plástico agrupa a más del 50% del mercado de envases, con tasas de acopio cercanas al 34% y niveles de contenido reciclado superiores al 20%. Este avance se ve reforzado por el desarrollo de la Ley General de Economía Circular y por la implementación de nuevos modelos de separación en origen, como el sistema reforzado en Ciudad de México. Ha consolidado un marco normativo específico mediante la Resolución 1407 de 2018 y su actualización en 2020, que establece obligaciones bajo el principio de responsabilidad extendida del productor (REP). A ello se suma la Ley 2232 de 2022, que impulsa la eliminación progresiva de determinados plásticos de un solo uso. En términos operativos, este marco ya se traduce en más de 100.000 toneladas anuales gestionadas bajo esquemas REP, lo que obliga a mejorar la eficiencia y la calidad de los procesos de clasificación. Además, la digitalización del proceso es hoy un factor clave para consolidar esta evolución hacia modelos más eficientes y predecibles. La monitorización continua de las instalaciones permite comprender el comportamiento real de la planta, identificar oportunidades de mejora y optimizar tanto la disponibilidad de los equipos como el rendimiento global del proceso. El reciclaje de plásticos en LATAM da el salto hacia un modelo industrial En los últimos años, el reciclaje de plásticos en América Latina está experimentando una transformación estructural. Lo que tradicionalmente ha sido un sistema fragmentado, con un fuerte componente manual y una elevada variabilidad en la calidad y suministro del material recuperado, está evolucionando hacia modelos más industrializados, regulados y orientados a mercado. En este escenario, la eliminación temprana de contaminantes, como por ejemplo las etiquetas en flujos de PET, adquiere un papel clave en la calidad del material final. Actuar sobre estos elementos desde las primeras etapas del proceso permite mejorar la eficiencia global de la planta y optimizar el rendimiento de las fases posteriores de clasificación y reciclado. Este cambio viene impulsado principalmente por la evolución de marcos legislativos, que están trasladando progresivamente la responsabilidad del residuo hacia los productores e introduciendo objetivos concretos de recuperación, reciclaje y circularidad.
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